Intervención

GUÍA OPERATIVA PERÓXIDO DE HIDRÓGENO

19 de junio de 2026 · por PRL Bomberos

Os compartimos esta guía recién acabada, realizada por un grupo de trabajo sobre riesgos tecnológicos (de los muchos que hay a nivel nacional). Nuestro presidente ha colaborado en su redacción.

Un pequeño resumen y acceso completo al final:

Usos del peróxido de hidrógeno (H₂O₂):

  • Es un líquido incoloro, muy soluble en agua y altamente reactivo.
  • Se utiliza en la industria papelera (blanqueo), textil, tratamiento de aguas, descontaminación de suelos, industria alimentaria, electrónica (limpieza de microchips), síntesis química, desinfección hospitalaria y como propulsor en cohetes.
  • A bajas concentraciones (3-7%) es un antiséptico doméstico; a altas concentraciones (30-70% o más) se usa en procesos industriales y requiere precauciones extremas.

Riesgos y peligros:

  • Es un potente oxidante: no es inflamable, pero puede provocar o intensificar incendios al liberar oxígeno.
  • Su descomposición es exotérmica (genera calor) y puede ser violenta si hay contaminación, calor o confinamiento, con riesgo de explosión por sobrepresión.
  • El contacto con materiales orgánicos (madera, papel, cuero, tejidos) puede provocar combustión espontánea, como se demuestra en experimentos con guantes y botas de bombero.
  • Es corrosivo y puede causar quemaduras graves en piel y ojos, especialmente a concentraciones superiores al 20%.
  • La inhalación de vapores o nieblas puede irritar gravemente las vías respiratorias.

Almacenamiento seguro:

  • Debe almacenarse en tanques o envases compatibles (acero inoxidable, aluminio puro, HDPE), nunca en contacto con metales comunes (hierro, cobre, zinc) ni materiales combustibles.
  • Los envases deben tener sistemas de venteo para liberar el oxígeno generado y evitar sobrepresión.
  • Mantener alejado de fuentes de calor, luz solar directa y materiales incompatibles (ácidos, bases, reductores, combustibles).
  • Es fundamental disponer de agua abundante para diluir posibles derrames y sistemas de contención.

Intervención y respuesta a emergencias:

  • La prioridad es la seguridad del personal y la contención del producto.
  • Identificar la concentración y cantidad implicada, y evaluar el tipo de incidente (derrame, fuga, incendio, exposición).
  • Usar equipos de protección química específicos (traje tipo 3, guantes de neopreno, butilo o Viton®, botas de goma o PVC, protección respiratoria ABEK-P3 o ERA).
  • El EPI estructural de bomberos (cuero, algodón, etc.) NO es seguro frente a H₂O₂ concentrado.
  • En caso de derrame, aislar la zona, eliminar fuentes de ignición, diluir con agua abundante y evitar el contacto con materiales combustibles.
  • En incendios, usar agua en forma de neblina para enfriar y diluir; no usar espuma ni polvo químico seco.
  • Descontaminar personal y equipos con agua abundante tras la intervención.
  • En caso de exposición, lavar la piel u ojos con agua durante al menos 15 minutos y buscar atención médica inmediata.

Recomendaciones clave para bomberos:

  • Evitar el contacto directo con el producto.
  • Priorizar estrategias defensivas y el uso de protección química.
  • Mantener distancias de seguridad (mínimo 50-100 m en derrames, hasta 800 m en incendios grandes).
  • No devolver producto derramado al envase original ni usar absorbentes combustibles.
  • Notificar a las autoridades en caso de vertidos ambientales.

Conclusión: El peróxido de hidrógeno es una sustancia muy útil pero peligrosa. Su manipulación y respuesta ante emergencias requieren formación específica, equipos adecuados y protocolos claros para garantizar la seguridad de los intervinientes y del entorno.

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