PRL Bomberos
PRL BomberosPrevención de riesgos laborales

Salud del bombero · Infografía

Estrés térmico

Cuando el calor del entorno, el esfuerzo y el EPI superan la capacidad del cuerpo para refrigerarse. Pincha cada término para desplegar la información; los efectos hacen subir el termómetro.

Tócalo: es interactivo
50° 40° 30° 20°

La temperatura corporal media es de 36 °C. A partir de ahí, el riesgo se dispara.

Efectos sobre la salud

4 niveles

A medida que el cuerpo acumula calor, los efectos se agravan. Pincha cada uno: el termómetro sube.

Trastornos por calor: causas, síntomas y primeros auxilios
Trastornos por calor: causas, síntomas y auxilios (INSST) · pulsa para ampliar

Desmayo o desvanecimiento por bajada de tensión a causa del calor, que produce una vasodilatación periférica. La temperatura corporal es normal, pero la exigencia cardiaca y respiratoria para activar la termorregulación sobrepasa los límites de esa persona. Es una situación leve, pero según dónde ocurra las consecuencias pueden ser graves: conduciendo el camión, extinguiendo una vivienda, en la ladera de una montaña durante un incendio forestal…

Pérdida de agua y electrolitos por la sudoración. Causa calambres que imposibilitan las tareas y problemas gastrointestinales (náuseas y vómitos). Si se actúa a los primeros síntomas no es grave, pero hay que parar, reposar varias horas y reponer agua y sales.

Con una reducción del agua corporal del 1% ya baja la capacidad de trabajo; un 2% aumenta el riesgo de lesión; un 5% crea una situación peligrosa; una reducción del 15-20% puede ser mortal.

Se produce cuando existe una gran deshidratación. Síntomas: pérdida de capacidad de trabajo, disminución de habilidades psicomotoras, náuseas y fatiga. El pulso y la respiración se aceleran y la tensión baja. La temperatura corporal se eleva pero sin sobrepasar los 40 ºC. Situación peligrosa que debe revertirse rápido: puede generar un shock hipovolémico.

La termorregulación ha sido superada. La temperatura interna sube por encima de 40,5 ºC, lo que puede producir un fallo multiorgánico. La piel está roja y seca (ya no hay sudoración) y la persona puede convulsionar. Necesita asistencia médica inmediata: si no se revierte en menos de dos horas hay un 70% de probabilidad de fallecimiento, y en quienes sobreviven pueden quedar secuelas (≈20%).

Factores individuales de riesgo

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Mapa de temperaturas umbral para olas de calor
Mapa de temperaturas umbral para olas de calor (AEMET) · pulsa para ampliar

Proceso gradual de 7 a 14 días en los que el cuerpo se adapta a hacer actividad física con calor. Es específica de unas condiciones ambientales y de ropa: si cambian, no se garantiza la respuesta. Influye el lugar de residencia (en Sevilla o Córdoba están acostumbrados a más de 40 ºC; en A Coruña o Asturias no). La AEMET define temperaturas umbral por región para activar los avisos por calor.

Las personas de mayor edad son más susceptibles: peor control de la circulación periférica y menor capacidad de mantener la hidratación, lo que incrementa su vulnerabilidad al estrés térmico.

Hay anticolinérgicos que inhiben la sudoración, sobre todo en mayores; algunos sedantes afectan a la sensación de sed; otros fármacos alteran la termorregulación, aumentan el calor metabólico o reducen la circulación periférica. En general, cualquier medicación que afecte al sistema cardiovascular, la presión, la regulación térmica, la función renal o la sudoración actúa como factor de riesgo.

Debe ser continua con agua potable. Si es posible, 200 ml de camino a una intervención y un vaso cada 20 minutos durante la misma (o mochilas de hidratación en forestales y rescates). Evita el agua desmineralizada (ósmosis inversa): no hidrata bien. Repón electrolitos en intervenciones largas y tras gran deshidratación; especialmente sodio, para evitar la hiponatremia (isotónica 500-700 mg/l; hipertónica >1150 mg/l cuando ya hay calambres o mareo).

Algunas patologías aumentan la vulnerabilidad al calor: diabetes, hipotensión, problemas cardiacos y/o respiratorios, hipertiroidismo…

Aporta agua también con la comida: abundantes verduras y frutas. Evita comidas copiosas, calientes y grasas (aumentan el metabolismo y la temperatura corporal). Evita el alcohol (vasodilatación y diuresis) y las bebidas energéticas o muy azucaradas.

Una buena condición física reduce el riesgo: mejor salud cardiaca y pulmonar, mecanismos de termorregulación más eficaces y menos propensión a los calambres por esfuerzo.

El sobrepeso supone desventajas: mayor aislamiento térmico del cuerpo, posibles deficiencias cardiovasculares y menor condición física.

Factores externos (ambientales)

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Niveles de riesgo por calor
Niveles de riesgo por calor (AEMET) · pulsa para ampliar

Es el factor principal: tanto la exterior (climatología) como la del lugar donde estés. Junto con la humedad marca el riesgo de sufrir una patología por calor. A partir de 36 ºC (la temperatura corporal media) el riesgo se dispara.

Si es muy alta impide que el sudor se evapore, así que la evapotranspiración no refrigera y sudamos aún más. A partir del 50% de humedad el riesgo se eleva rápidamente. Además del clima, cuenta la humedad de los incendios de interior, muchas veces por mala gestión del agua de extinción.

Favorece la pérdida de calor por convección (si su temperatura es menor que la del cuerpo) y la evaporación del sudor. En playa y montaña el calor es más llevadero por los vientos locales frescos.

Índice UV y protección solar
Índice UV y medidas de protección (AEMET) · pulsa para ampliar

Aunque la temperatura no sea alta, la radiación sí puede serlo: protégete o tu cuerpo se calentará de más y, si te quemas, se afectan los mecanismos de termorregulación. Ten en cuenta el Índice UV (UVI) de la AEMET y, como factor personal, el fototipo de piel (del I, muy pálido, al VI).

Tabla de sensación térmica
Tabla de sensación térmica / índice de calor (AEMET) · pulsa para ampliar

Parámetro que se calcula con una fórmula a partir de la temperatura, la humedad y/o el viento. Se mide en ºC.

Factores laborales

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Para cada intervención hay que buscar en el EPI un equilibrio entre protección (llamas, cortes, químicos…) y ergonomía (peso, movilidad, transpiración). No debe usarse un único EPI para todo. Ejemplo: acudir a un accidente de tráfico con el traje de incendios da peso, poca movilidad y dificulta la evapotranspiración; conviene la ropa técnica, más ligera y transpirable. El RD 773 lo recoge: el EPI debe proteger sin ocasionar riesgos adicionales ni molestias innecesarias.

Es la exigencia de la intervención: subir 10 plantas, portear material por montaña, horas en un forestal… Conviene definir 2-3 niveles de exigencia en la instrucción de trabajo (no requieren los mismos descansos ni hidratación). Fomenta la mejora física, el trabajo en equipo, los relevos y, sobre todo, la formación y las prácticas: con buena técnica se minimiza el esfuerzo. Ojo también con la actividad de la guardia (maniobras, deporte): mejor intensidad ligera o media.

Limita el nivel de exposición de cada bombero a las llamas: extingue desde lo más lejos posible y durante el menor tiempo (caudal apropiado). Para reducir la radiación, expón la menor superficie de cuerpo posible y ve variándola (mejor de rodillas y de lado que de pie y de frente). Usa técnicas adecuadas de proyección de agua y ventilación, y no mojes el traje de intervención: perdería propiedades de protección.

Medidas preventivas

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Hidrátate: tan importante como el EPI
Hidrátate, tan importante como el EPI (Paul Combs · Drawn by Fire) · pulsa para ampliar

Continua con agua potable durante toda la jornada. En espera: 250-300 ml/hora (hombres) y 200-250 ml/hora (mujeres), mejor repartido (1 litro en 4 tomas), idealmente a 9-12 ºC. Durante la intervención: unos 200 ml cada 20 minutos y, si es prolongada, repón electrolitos. Después: agua con electrolitos o bebida isotónica.

Acude descansado e hidratado: lo del día anterior afecta a la guardia (una actividad exigente puede requerir hasta 24 h de recuperación; evita el alcohol la víspera). En intervenciones exigentes, establece descansos reflejados en una instrucción de trabajo. A nivel individual, retírate al menor síntoma (agotamiento, calambres, boca seca…).

Formación para minimizar el riesgo: técnicas de trabajo más eficaces, trabajo en equipo y PRL específica (riesgos, efectos y medidas frente al calor, reconocer los primeros síntomas y aplicar los primeros auxilios).

Busca momentos para quitarte el EPI y refrigerarte con agua en nuca y muñecas, con ventilación, a la sombra y sentado. En trajes NBQ, chalecos de refrigeración y ventilación interior. Al llegar al parque, una ducha con agua fresca.

Establece un procedimiento de PRL con las medidas a adoptar (ropa adecuada, hidratación, electrolitos, descansos y refrigeración) y los signos y síntomas individuales para dejar la tarea: fatiga repentina, náuseas, vértigo o mareos, desorientación o confusión, irritabilidad inexplicable, malestar general, síntomas gripales, sudoración interrumpida, piel caliente y seca.

En intervenciones al aire libre con gran exposición solar: crema de protección, cubrir la cabeza con gorra o casco y proteger los ojos con gafas de sol.

Esquema de evaluación de la exposición al calor
Esquema de evaluación de la exposición (WBGT · IST, INSST) · pulsa para ampliar

Para una primera detección se usa el índice WBGT, aunque fue diseñado para un uniforme ligero (≈0,5 clo) y está muy limitado para nuestro trabajo con EPI. Cuando la ropa dificulta el intercambio de calor, se recurre a la monitorización fisiológica (pulso, temperatura, tensión, síntomas). El Método del Índice de Sobrecarga Térmica (IST) de la UNE-EN ISO 7933 permite identificar las causas, calcular el tiempo máximo de permanencia y organizar el trabajo en etapas de actividad y recuperación.

Dentro de la vigilancia de la salud, pruebas específicas para detectar precozmente la sensibilidad al calor: ecocardiogramas y pruebas de esfuerzo (rendimiento circulatorio y respiratorio) y analíticas específicas para detectar patologías no conocidas.

Primeros auxilios

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Reposición de líquidos y sales + enfriamiento:

  • Llévalo a un lugar fresco y a la sombra
  • Túmbalo y eleva las piernas; quita o afloja ropa y EPI
  • Paños húmedos en cuello, frente, axilas, ingles y muñecas; cámbialos a menudo
  • Ventilador o abanicar; agua a pequeños sorbos y reponer electrolitos

Suele recuperarse en unos minutos, pero no debe volver a intervenir (la recuperación completa lleva horas). Si no mejora o empeora, llama al 112. Sin tratar, puede derivar en golpe de calor.

Alerta al 112 y enfría ya
  • Lugar fresco, retira prendas, gasas húmedas y ventilación
  • Moja todo el cuerpo y masajea para favorecer la vasodilatación
  • No uses agua por debajo de 15 ºC ni friegas con alcohol
  • No des líquidos si está aturdido o inconsciente (riesgo de ahogo)
  • Inconsciente: posición lateral de seguridad; si no respira, RCP
Actuación ante un golpe de calor
Actuación ante un golpe de calor (A.D.A.M.) · pulsa para ampliar

El objetivo vital es bajar la temperatura. Con termómetro, deja de enfriar al bajar de 38,5 ºC. No des antitérmicos. Mide la saturación de oxígeno para la sala de emergencias. Traslado a centro sanitario y, aunque se recupere pronto, al menos 48 h de reposo sin exponerse al calor.

Color de la orina vs hidratación

Indicador sencillo y fiable en el propio parque: cuanto más oscura, más deshidratación.

1–3 · Bien hidratado

Sigue así. Mantén el ritmo de ingesta.

4–5 · Bebe agua

Deshidratación leve. Hidrátate cuanto antes.

6–8 · Deshidratación

Importante. Bebe, descansa y refréscate.

El color de la orina y la hidratación
El color de la orina y la hidratación (Saluspot) · pulsa para ampliar

Funciona bien si haces una ingesta continua de agua y no bebes alcohol. Complementos alimenticios y medicamentos pueden alterar el color. Si bebes mucha agua de golpe, la siguiente orina saldrá transparente pero no significa que estés hidratado: el cuerpo no asimila tanta cantidad. Con alcohol se orina más y clara, y tampoco es señal de buena hidratación. Para un estudio riguroso: muestras de orina (osmolaridad), control de peso individual tras cada intervención y tiras reactivas.

Bibliografía y fuentes

  • Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
  • INSST. Trabajar con calor · Que el calor no te queme · Calor y trabajo.
  • INSST. Guía técnica para la utilización de equipos de protección individual.
  • INSST. NTP 922 y 923: estrés térmico y sobrecarga térmica (I y II) · NTP 279: ambiente térmico y deshidratación.
  • Ministerio de Sanidad. Plan nacional de actuaciones preventivas frente al exceso de temperaturas.
  • Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).